Encia sana

El color normal de una encía sana es rosado pálido. Hay personas que presentan pigmentación en la encía de color café, producida por la presencia de melanocitos en la zona, células encargadas de la coloración particular de cada piel.

Su consistencia debe ser dura, firme, no deslizable y no debe sangrar ni ante el tacto ni ante la higiene bucal. Tampoco debe presentar inflamación en ningún sector ni de ningún grado. Esta encía sana bordea el contorno del diente y presenta surcos gingivales de una profundidad normal, que los especialistas miden gracias a la utilización de una sonda periodontal.
Una encía sana presenta ciertas características que le permitirán a usted como paciente, reconocer cuándo esta mucosa está en óptimas condiciones.

Éstas son:
  • Color: siempre tiende al rosado, aunque varía la tonalidad según la pigmentación de la piel de cada individuo. La tonalidad rosada es una señal de que la irrigación sanguínea es la adecuada.
  • Grosor: generalmente la encía es delgada, fina, como una delicada capa protectora que cubre las raíces.No sangra: bajo ningún estímulo normal, es decir, lavarse los dientes, comer o examinar la encía.
  • Punteado superficial: Se presenta en alrededor de la mitad de las personas, y se reconoce cuando la superficie de la encía tiene un aspecto parecido al de una cáscara de naranja, es un detalle más difícil de advertir y se presenta, principalmente, en la encía que recubre a los dientes anteriores.
  • Cubre por completo la raíz del diente: Normalmente las raíces de los dientes no son visibles, ya que la encía las protege. Ésta es una de las principales funciones de esta mucosa, pues junto al hueso alveolar contribuye a cuidar, sostener y nutrir a las piezas dentarias.